Todos estos textos se han enviado como boletín informativo. Si aún no te has embarcado en El viaje al amor, te invitamos a seguir un recorrido fascinante con las últimas claves científicas.

¿Te has parado a pensar qué emoción tienes en común con un remoto antecesor microbiano?
La respuesta no puede ser más sencilla: el impulso de fusión con otro organismo para sobrevivir. Sí, aquello que culmina en lo que los físicos llaman una transición de fase, una reordenación abrupta y espectacular de la materia. En términos más comunes, una emoción desconcertante hecha a nuestra medida que tiene, además, el efecto insospechado de unir a dos seres hasta entonces absolutamente solitarios; un impulso básico y universal: el amor.

Bueno... después de todo, ¡quizá la respuesta no sea tan sencilla!

En próximos capítulos, más respuestas -¡sencillas o no!- a eso que llamamos amor.

Hasta el próximo capítulo...
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